El domingo presenciaremos uno de los partidos más esperados en la historia reciente del fútbol. Y para ello, nos vamos hacia Nueva York para lanzar el único y último pick de este maravilloso mundial.
A bordar la segunda estrella
Puede que el corazón me empuje hacia casa en este pick, pero intentaré ser lo más consecuente y objetivo posible.
Para mí, la victoria de España debería estar, como mucho, a cuota 2.00.
El partido ante Francia fue uno de los mayores recitales balompédicos que hemos visto en muchos años. Es muy difícil repetir un encuentro a ese nivel, pero cuando España juega así, es prácticamente imposible que cualquier rival pueda competirle.
Haciendo un inciso, hay que poner el partido ante los franceses en contexto. El penalti tan tempranero condicionó mucho el desarrollo del encuentro. Cuando España se adelanta en el marcador, sabe matar los partidos como pocos equipos: hace correr al rival detrás del balón y gestiona la ventaja de la forma más inteligente posible, monopolizando la posesión.
Y ahí está una de las grandes diferencias con los equipos que Argentina ha conseguido remontar. Muchos de ellos, tras ponerse por delante, dieron un paso atrás, renunciaron al balón y terminaron encerrados cerca de su área. Un error que Thomas Tuchel probablemente recordará durante mucho tiempo. Ya que un equipo como Egipto o Suiza, con un jugador menos, se lo pude permitir, pero Inglaterra no.
España no juega así. Tiene la personalidad, el talento y los mecanismos para seguir siendo protagonista con el balón incluso cuando va ganando.
Imagino una Argentina muy similar a la que vimos frente a Inglaterra. En muchas fases defenderá con un 4-5-1, poblando el centro del campo para intentar neutralizar ese dominio posicional tan característico del equipo español.
También sabemos que Argentina es, probablemente, la selección que mejor maneja ese «otro fútbol»: la intensidad, la competitividad, la picardía, los huevos y la capacidad para llevar los partidos a donde más le conviene.
Sin embargo, creo que esta vez no será suficiente.
Además, no creo que el componente emocional vaya a ser tan determinante como pudo ser ante Inglaterra, por la histórica rivalidad de las Malvinas. Argentina intentará jugar ese tipo de partido, pero España no suele entrar en provocaciones ni en enfrentamientos constantes. La considero una selección muy madura en ese aspecto.
Jugador por jugador, y sobre todo como bloque, España ha demostrado ser el mejor equipo del torneo. Ha dominado prácticamente todos sus partidos y, en la mayoría de ellos, ha sido claramente superior a sus rivales. Incluso a medio gas en muchos encuentros.
Y, por cómo imagino en mi mente el desarrollo de la final, creo que España volverá a llevar la iniciativa, controlará el juego y generará muchas más ocasiones que Argentina.
Los argentinos intentarán aprovechar esos destellos de Messi y poco más. Justo lo que ha venido demostrando en este torneo.
En el apartado individual también veo superioridad española.
Rodri ha recuperado el nivel que le llevó a ser Balón de Oro, algo que parecía difícil de imaginar tras el primer partido frente a Cabo Verde.
Dani Olmo está siendo un futbolista prácticamente indetectable entre líneas. Su inteligencia para ocupar espacios en tres cuartos y la calidad de sus controles orientados están marcando diferencias.
Fabián Ruiz se ha convertido, junto a Rodri, en una pieza fundamental. Se mueve constantemente para ofrecer líneas de pase en la salida de balón y está mostrando el nivel con el que conquistó Europa con el PSG.
Lamine Yamal aún da la sensación de no haber enseñado todo su repertorio. Puede que esta sea la noche en la que termine de explotar. Van a intentar frenarle con dureza, pero nunca ha demostrado achicarse ante ese tipo de escenarios ni dándole palos. Tendrá a Tagliafico por su banda, que no es mejor que Digne y mucho menos que Nuno Mendes.
Y, por detrás, España cuenta con una línea defensiva sobresaliente, con unos laterales que están ofreciendo un rendimiento superlativo durante todo el torneo.
Los argentinos, en cambio, tienen unos laterales que pueden sufrir mucho ante futbolistas como Lamine. Además, considero que buena parte de su capacidad para generar peligro nace de lo que sea capaz de producir Messi. Frente a una selección tan sólida y organizada como España, creo que eso puede quedarse corto.
La agonía con la que ha ganado los últimos partidos, no siempre va a salir bien. Hay que reconocerle el coraje al equipo, pero no es lo normal ni lo lógico que ocurra tantas veces seguidas.
Sinceramente, pienso que la selección española debería ser bastante más favorita de lo que reflejan las cuotas y que se llevará el encuentro en los 90 minutos
Puede que me equivoque y me coma mis palabras pero, ¿Y qué? es un pick más, pero es exactamente lo que pienso y siento.
El domingo bordaremos nuestra segunda estrella.
El destino está escrito 🇪🇸
Pronóstico: Victoria de España
Cuota: 2.25 (Bet365) – Stake: 1/10
Fecha y Hora: 19/07/2026 – 21:00
Resultado:
Ganancia:
Juega con responsabilidad y solo si eres mayor de 18 años.









